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El Gobierno impulsa la reforma del BCRA
Las claves del proyecto para reformar la Carta Orgánica del BCRA. El Ejecutivo enviará al Congreso una iniciativa para modificar el funcionamiento del BCRA. El objetivo es reforzar su independencia, impedir el financiamiento monetario del Tesoro y replicar aspectos del modelo peruano, considerado un caso exitoso de estabilidad monetaria en la región. Mariano Fuchila. La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central será uno de los proyectos económicos que el Gobierno buscará impulsar durante el segundo semestre. La iniciativa forma parte de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque en Casa Rosada sostienen que responde, sobre todo, a uno de los pilares del programa económico de Javier Milei, que consiste en establecer límites permanentes a la emisión monetaria y blindar por ley la estabilidad de precios. El proyecto apunta a modificar el funcionamiento de la autoridad monetaria y, especialmente, el artículo que define sus objetivos.La legislación vigente, reformada en 2012 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, establece que el Banco Central debe promover la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. El oficialismo considera que ese esquema amplió excesivamente las funciones del organismo y habilitó una mayor discrecionalidad en la política monetaria. La intención del Gobierno es volver a un mandato más acotado, con la estabilidad de precios como objetivo prioritario. En ese punto, Milei tomó como referencia la legislación peruana, que establece como finalidad principal del banco central preservar el valor de la moneda. En el oficialismo sostienen que ese diseño institucional contribuyó a que Perú mantuviera durante décadas niveles de inflación considerablemente más bajos que el promedio de América Latina, incluso atravesando sucesivas crisis políticas. Otro de los ejes centrales será restringir la posibilidad de que el Banco Central financie al Tesoro Nacional. El Gobierno pretende eliminar o limitar al máximo los mecanismos que permiten asistir al Estado mediante emisión monetaria, una práctica que identifica como una de las principales causas de la inflación. En distintas oportunidades, el Presidente incluso sostuvo que esa prohibición debería quedar plasmada en la legislación para impedir que futuros gobiernos recurran nuevamente a ese instrumento. La iniciativa también buscará fortalecer la independencia institucional del Banco Central respecto del Poder Ejecutivo. El objetivo es que las decisiones de política monetaria queden resguardadas de las necesidades fiscales del gobierno de turno y se establezcan reglas más rígidas para el funcionamiento de la autoridad monetaria, en línea con las recomendaciones que el FMI viene realizando desde hace años para la Argentina. Dentro del Gobierno también consideran que la reforma implicará revisar buena parte de las modificaciones incorporadas por la Ley 26.739, sancionada en 2012. Aquella norma amplió las facultades del Banco Central y permitió que la entidad desempeñara un papel más activo en el financiamiento de políticas públicas y del Tesoro. Para la actual administración, ese cambio desdibujó el rol original del organismo y favoreció una utilización recurrente de la emisión para cubrir el déficit fiscal.



